Lervicán y la UD Telde: dos formas de entender el trabajo bien hecho

Lervicán, empresa canaria especializada en distribución de productos químicos de limpieza profesional y maquinaria industrial, anuncia su acuerdo de patrocinio con la UD Telde. Una alianza entre dos proyectos locales que comparten el mismo punto de partida: hacer las cosas bien, desde Gran Canaria y para Gran Canaria. Puedes acceder a la noticia completa aquí.

En Lervicán, creemos que los valores no se declaran, se demuestran.

Por eso, cuando desde la UD Telde nos propusieron formar parte de su proyecto, la respuesta no tardó en llegar. No porque busquemos visibilidad por visibilidad, sino porque vimos en este club algo que reconocemos: trabajo serio, identidad clara y compromiso con el territorio.

Somos una empresa joven, nacida en Gran Canaria y construida para quedarse. Distribuimos productos químicos de limpieza profesional e higiene industrial, y representamos en Canarias la maquinaria de la marca RCM. Nuestro día a día transcurre entre instalaciones industriales, cocinas profesionales, centros logísticos y espacios de trabajo donde la limpieza no es un detalle, es una condición.

El deporte de base tiene mucho de eso. De rutinas que nadie celebra pero que sostienen todo lo demás. Y ese es exactamente el terreno donde Lervicán quiere estar presente.

El equipo de comunicación de la UD Telde nos hizo una serie de preguntas para que sus socios, aficionados y colaboradores pudieran conocernos mejor. Aquí están nuestras respuestas.

1. ¿Qué les atrajo del proyecto de la UD Telde para apostar por el club como patrocinador?

Nos atrajo sobre todo la raíz. La UD Telde es un club con historia real en Gran Canaria, con una base social genuina y un trabajo constante que no depende del foco mediático sino del compromiso diario. Eso conecta directamente con lo que somos nosotros: una empresa local, nueva en el mercado pero con las ideas muy claras, que apuesta por construir con seriedad desde el territorio. Cuando vimos el proyecto, vimos a personas que trabajan con la misma mentalidad que nosotros.

2. ¿Qué objetivos persiguen con el apoyo a la entidad?

Hay un objetivo de visibilidad, sí, pero no es el único ni el principal. Queremos que el nombre de Lervicán empiece a sonar en Gran Canaria asociado a confianza y a profesionalidad. El deporte es un entorno donde la higiene, el mantenimiento y el cuidado de las instalaciones son críticos, y creemos que podemos aportar valor real al club más allá del patrocinio. A medio plazo, buscamos que empresas, instalaciones deportivas y gestores de la isla nos conozcan como la referencia en productos y maquinaria de limpieza profesional en Canarias.

3. ¿Qué puntos en común filosóficos y de metas comparte la UD Telde con sus empresas?

Disciplina, constancia y trabajo en equipo. En un club de fútbol nadie improvisa el resultado: hay preparación, protocolos, rutinas que se repiten aunque nadie esté mirando. En Lervicán funcionamos igual: nuestra razón de ser es que los espacios estén siempre en condiciones, independientemente de si hay visita o no. También compartimos el orgullo de lo local. La UD Telde representa a Telde y a Gran Canaria; nosotros somos una empresa canaria que quiere demostrar que aquí también se puede hacer las cosas con nivel y con rigor.

4. ¿Cómo definiría su propuesta de valor y qué les gustaría que el público asocie a su marca?

Lervicán nació para cubrir un hueco real en el mercado canario: el acceso a productos químicos de limpieza profesional y maquinaria industrial con un servicio cercano, ágil y con conocimiento técnico. No somos un catálogo, somos un equipo que asesora, que entiende cada entorno —una cocina industrial, un vestuario, una nave logística— y propone la solución adecuada.

Nos gustaría que cuando alguien escuche Lervicán piense en dos cosas: fiabilidad y proximidad. Que sepan que tienen a alguien en la isla que conoce su problema y tiene la solución. Y con RCM, que la maquinaria no es un gasto, sino una inversión que se amortiza en tiempo, en resultados y en rendimiento del personal.

5. Los vestuarios y el gimnasio son parte fundamental de la vida de los deportistas. ¿Qué productos y protocolos consideran clave para un mantenimiento eficaz?

En entornos deportivos hay tres frentes críticos: la higiene de superficies de alto contacto, el control de olores y la desinfección de zonas húmedas.

Para vestuarios recomendamos un protocolo en tres pasos: limpieza con detergente de acción desengrasante, desinfección con biocida homologado y tratamiento antiolor enzimático en suelos y desagües. En duchas y zonas húmedas es fundamental el uso de productos con acción antifúngica para prevenir hongos y bacterias que afectan directamente a la salud de los deportistas.

Para el gimnasio, el punto clave son las superficies de contacto frecuente —máquinas, colchonetas, barras— donde recomendamos desinfectantes de acción rápida y residual que no dañen los materiales. Y en ambos espacios, la frecuencia del protocolo importa tanto como el producto: de nada sirve un buen químico si la aplicación no es sistemática.

6. ¿Cuándo recomienda una solución Lervicán y cuándo una solución RCM en maquinaria?

Son propuestas complementarias, no excluyentes. Lervicán entra cuando la solución pasa por el producto químico: qué detergente, qué desinfectante, qué dosis, qué protocolo de aplicación. Es el know-how del producto y su uso correcto.

RCM entra cuando el volumen de trabajo o el tipo de superficie hace que la limpieza manual deje de ser eficiente o suficiente. Una fregadora automática, una hidrolimpiadora profesional o una barredora industrial no sustituyen al químico: lo potencian. La combinación de ambos es lo que llamamos una solución completa: el producto adecuado, aplicado con la maquinaria adecuada, en el momento adecuado.

En términos prácticos: si una instalación como la del club necesita mantener vestuarios diariamente, Lervicán resuelve el día a día. Si hay que limpiar a fondo el campo, el parking o las gradas de manera periódica, ahí entra RCM. Y cuando ambas necesidades conviven —que es lo habitual— nosotros ofrecemos las dos.